Mashíaj en el corazón de cada niño

Dvar Maljut | September 30, 2026

La pregunta: ¿Cómo Simjá Torá ayuda a revelar al Mashíaj de nuestro corazón?

Simjá Torá tiene un vínculo especial con la revelación del Rey Mashíaj y esto se reconoce también en el pena que decimos luego de las Hakafot "Me regocijaré y alegraré en el júbilo de la Torá, Tzemaj (se refiere al Mashíaj) vendrá con el júbilo de la Torá".

La revelación del Mashíaj está muy conectada a nosotros, los soldados de Tzivot Hashem. ¿Por qué? Primero porque nosotros mismos somos calificados como Mashíaj. Nuestros sabios z"l dicen “no toquen a mis Meshijai (ungidos), estos son los niños en edad escolar". ¡Los niños son llamados con un nombre elevado, "Meshijai" (lit. mis Mashíaj))!

El nombre Meshijai tiene varios motivos, aquí citaremos dos de ellos. El número uno, esconde nuestra categoría maravilloso. No somos punibles de la sanción por los pecados, por cuanto que aún no llegamos a la edad de 13 años y no tenemos la obligación de las Mitzvot. Por ello, ¡en un niño judío no hay en absoluto, una mancha de pecado! Es claro entonces, porque un niño es llamado Mashíaj. Cada niño es como el Mashíaj, elevado y enaltecido por sobre cualquier existencia de pecado.

La explicación del Rebe sobre “Meshijai” se vincula con el objetivo especial que recae sobre los niños, estar compenetrados del tema de "Mashíaj", de manera que cuando solamente echamos un vistazo a un niño judío, ¿Qué vemos? ¡Mashíaj!

Cada niño judío tiene un punto de Mashíaj en su corazón. Cada uno de los niños quiere Mashíaj de verdad y en su mérito, el Mashíaj vendrá. Sin embargo, nos vemos exigidos a provocar que esta voluntad no quede oculta en la profundidades dentro del corazón. El deseo y el anhelo por la Redención debe llenar todo nuestro ser, nuestra voluntad y nuestro intelecto, nuestra habla y nuestros acciones. En resumen, toda nuestra existencia. Así lograremos ser calificados como "Meshijai", cuando nos den un vistazo y enseguida vean y sepan que somos los niños del Mashíaj.

¿Cómo hacemos esto?

Descubrimos a la fe por medio de la Torá

Para entender como descubrimos al "Mashíaj” de nuestro corazón, nos vemos obligados a comprender la esencia del vínculo entre nosotros y la revelación del Mashíaj. La conexión se revela en especial, en el momento de la alegría de la Torá.

Sobre la destrucción de Jerusalem, la Guemará dice en el tratado de Shabat, que la causa fue porque anularon el estudio de la Torá de los niños en edad escolar. Si la destrucción fue como consecuencia de la anulación del estudio de la Torá de niños como nosotros (hace 2000 años), es claro, como está en nuestra capacidad, construirlo de nuevo y revelarle el Mashíaj al mundo. Es correcto, por medio de fortalecer el estudio de la Torá.

Y no solo un fortalecimiento en el estudio. La Torá debe ser parte de nosotros realmente. En cada actividad que hacemos, debemos hacer resaltar el contenido espiritual y la causa Divina por la cual efectuamos la actividad. ¿Quieren un ejemplo? Aquí lo tienen.

Cuando salimos a dar un paseo agradable, es claro que esto no es simplemente un pasatiempo. En el transcurso del paseo, ven quienes nos observan, que nosotros juntamos fuerza para producir la aceleración de la Redención, con un doble impulso. Más aún, el paseo no es solo para sumar fuerza, sino también tenemos provecho. El paseo es la Divinidad que hay en él. Por lo tanto, también en el paseo mismo, le recordamos a cada niño que vemos en el camino, que el Mashíaj ya está aquí. Purificamos el aire que está a nuestro alrededor por medio de pronunciar Mishnaiot y Tania de memoria, y cada persona que nos observa, ¡ve que aquí marcha un niño del Mashíaj!

¿Por qué enfatizamos ante el mundo que somos Meshijai?

Por que esta es una de las cosas maravillosas que sucederán con la llegada del Mashíaj, se materializará el versículo que decimos antes de las Hakafot, "A ti se te ha mostrado para que sepas que Hashem es Di-s y no hay nada fuera de Él". El significado es: Será muy claro que Hashem, Bendito Sea, es el único conductor del mundo ¡Y no hay nada fuera de Él! Cada acción, incluso la más material, hará resaltar hacia afuera el contenido espiritual que hay en ella solamente. Pues en la Era del Mashíaj, esto es lo que sucederá.

Por lo tanto, nos vemos exigidos a hacer esto ahora. En cada niño judío es posible ya percibir este conocimiento claro, la fe simple en la Unicidad de Hashem, como en la Era del Mashíaj realmente.

La respuesta: Somos todos iguales en Simjá Torá. ¡Y nosotros estamos en la primera fila!

Este vínculo, entre el Mashíaj de nuestro corazón y Simjá Torá, se halla en... ¡las Hakafot! Pues Simjá Torá, como se dijo, es una festividad muy conectada con la revelación del Mashíaj. Los bailes con la Torá, están relacionados con las revelaciones maravillosas que habrá entonces. En el momento de las Hakafot, todos los hijos de Israel bailan sin distinciones con la Torá sagrada. Los sabios y los comerciantes, los judíos que se ocupan toda su vida de la expansión de los manantiales al lado de quienes visitan el Beit Hakneset solo en las festividades. Todos son iguales frente a la Torá. Así será con la Redención. El pueblo de Israel ascenderá a una categoría espiritual tan alta, que todos serán iguales. Todos serán Tzadikim, estudiosos de la Torá y entregados a la voluntad de Hashem.

Por lo tanto, en Simjá Torá, que simboliza a las revelaciones de la Redención, honramos también a los niños con bailes con el rollo de la Torá. El motivo es claro, ¡Ellos son los primeros conectados al Mashíaj!

¡Presten atención! Cuanto más los niños están alegres en Simjá Torá, ellos descubren con más intensidad al Mashíaj que tiene en el corazón.

Entonces adelante, tenemos una misión fácil para efectuar: ¡Simplemente alegrarse con el júbilo de la Redención!

¿Cómo se relaciona esto con nosotros?

Esto se relaciona con los niños de nuestra generación.

En Su Torá, Hashem llama a los niños con el nombre de "Meshijai", es decir, Mis Mashíaj, los Mashíaj de Hashem, Bendito Sea. Esta es una calificación de honor, que simboliza la pertenencia directa a Hashem. Este calificativo solo corresponde a quien puede anularse y entregarse a la voluntad de Hashem.

¿Quién puede? Nosotros, los soldados de Tzivot Hashem. Un soldado del ejército está entregado a su comandante hasta estar dispuesto a dar la vida realmente. Él está preparado para cumplir las órdenes del líder militar con valor y entrega absoluta. Él acepta con corazón pleno salir a un combate peligroso ¡y también sabe que las chances de volver a casa no son seguras por completo!

Y nosotros somos soldados de este tipo. Los niños de nuestra generación se denominan Tzivot Hashem y están entregados a la voluntad de Hashem. Realmente como soldados que obedecen a su comandante e incluso más todavía.

Por ello, los niños son definitivamente meritorios al calificativo “Meshijai" verdadero. Cada niño es un pequeño Mashíaj conectado con la esencia misma de Hashem.

No obstante, la intención es el Mashíaj "pequeño” que está en el corazón de cada niño, pero justamente en mérito de todos estos pequeños Mashíaj, se revelará el Mashíaj ben David al pueblo de Israel y redimirá al mundo entero.

¿Entonces, qué hacemos ahora?

Esta maravillosa charla, el Rebe la culmina con un mensaje especial para los niños que estuvieron en aquel momento en el "770" y con esto también se nos brinda a nosotros una enseñanza clara: "Para acelerar la Redención para que venga enseguida, es acorde que los niños en edad escolar que se hallan aquí, ¡digan cada uno de ellos y cada una de ellas y todos juntos Lejaim!

Los niños dirán Lejaim y cantarán con sus maestros el himno de Tzivot Hashem. La intención es que canten, la famosa canción de "We want Moshiach now" ("Nosotros queremos Mashíaj ahora". Además, todos los maestros y toda la gran comunidad que llegó a las Hakafot al Beit Mashíaj, 770, y ya hace un tiempo que no son niños, sin embargo ellos con certeza que se alegrarán y sumarán a la canción de los niños. Y no solo deben estar contentos de sumarse, también deben ver el gran mérito de estar aquí. Pues en mérito de los niños que son llamados Meshijai, los adultos se conectan también con el Mashíaj.

Que sea la voluntad Divina, que todos y cada uno de los hijos e hijas de Israel, incluyendo los niños de Israel, festejen las Hakafot de Simjá Torá junto a Hashem mismo, enseguida y de inmediato, realmente.

Y a nosotros solo nos queda "ocupar lugar" en la primera fila...

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¡leji Adonenu Morenu veRabeinu Melej HaMashíaj Leolam Vaed!

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