Cuando Iaakov se enfrentó a Esav, aunque Iaakov estaba preparado para la Redención, Esav no lo estaba, y la tarea de refinar a Esav y a los mundos materiales asociados con él, tuvieron que continuar durante siglos. En la era actual, sin embargo, expresándonos con una frase del Rebe anterior, “Ya hemos pulido los botones”. La tarea de refinamiento que se confió a los judíos se ha completado. Y de esto se entiende que la continuación de la tarea espiritual del pueblo judío luego de esto, mientras que nuestro justo Mashíaj se demora por causas desconocidas e inentendibles, no es "Avodat HaBirurim", la tarea de refinación de la materia.
Debemos decir que esta virtud especial de nuestra generación se encuentra insinuada en la Haftará de la parshá Vaishlaj: "Será la casa de Iaakov un fuego, la casa de Iosef una llama y la casa de Esav paja...los del Neguev tomarán posesión del monte de Esav...hasta Tzarfat" (Obadiá 1:18 en adelante). Lo novedoso de "Iosef", el Iosef de nuestra generación, nuestro líder (el Rebe anterior) con respecto a las generaciones anteriores es que las enseñanzas del Jasidismo se han extendido mucho más y ahora han permeado cada elemento diferente de la existencia hasta expandirse a extremos lejanos espirituales como "Tzarfat" que es Francia, que en la época del primer Rebe de Jabad, el Alter Rebe y así en los siguientes Rebes, no había una revelación de Jasidismo de forma fija allí, debido a estar en el nivel más bajo de espiritualidad. Y justamente en nuestra generación a través de "Iosef" se funda la Ieshiva Tomjei Tmimim como en Lubavitch misma. Tzarfat (Francia) tiene un valor numérico de 770, la perfección del número siete, como está compuesto de la suma de su integración en decenas y en centenas. Y en esto se alude que la refinación de Francia alude a la refinación del mundo entero. En profundidad "Tzarfat" צרפת tiene las mismas letras que פרצת "paratzta" que significa "te expandirás" y se refiere a la expansión e irrupción del Jasidismo también en los niveles más bajos de la existencia y alude al Mashíaj que un versículo es llamado פורץ "Poretz" en el versículo: "לפניהם הפורץ עלה", "subió el "poretz" quien abre caminos, frente a ustedes" (Mija 2:13).
Así, ahora estamos viviendo en una nueva era con un nuevo servicio espiritual. En lugar de concentrarnos en el refinamiento del mundo, nuestros esfuerzos deben centrarse en revelar la Redención. La Era de la Redención que se describe con la analogía de una comida festiva, es una realidad presente, todo lo que es necesario es que abramos los ojos y veamos.
Nuestros sabios enseñaron: "La acción es lo principal". Debemos utilizar la influencia especial del presente año y expresarla a través de un esfuerzo para organizar farbrenguens jasídicos para conmemorar las fiestas de la Redención, Iud-Tet Kislev y Jaf Kislev (19 y 20 de Kislev). Los Farbrenguens debe celebrarse en cada comunidad judía. En lugar de realizar un único y gran farbrenguen, es preferible también celebrar farbrenguens en muchos lugares diferentes, transformando a estos pequeños lugares en lugares centrales en un sentido espiritual. Además, cada persona debe participar en muchos de estos farbrenguens, preferentemente, al menos tres, porque tres está conectado con el concepto Jazaká, (consolidación), una secuencia de tres asociada con la fuerza y la continuidad. Estos farbrenguens deben comenzar con uno mismo (es decir, reuniendo los diez poderes de su propia alma), extenderse a las familias y luego extenderse al círculo de amigos y conocidos. De esta manera, cada persona servirá como mashpía y mekabel.
En estas reuniones, los asistentes deben inspirarse mutuamente para aumentar su observancia de los tres pilares del servicio espiritual: La Torá, la plegaria y los actos de bondad, aludidos en el versículo: "Él rescató mi alma en paz". Y esto llevará a la era en que “Yo (Di-s) y Mis hijos serán rescatados de entre las naciones”, para que se manifieste la Redención definitiva. El deseo de Iaakov de vivir con tranquilidad se cumplirá de manera completa.
(El Rebe - Sefer HaSijot 5752/Vaishlaj)
